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HOTEL CALIFORNIA

PATRICK DIA IX (Capítulo 26)

Ambulancia Hotel california novela zombie

Hoy estoy acojonado. Es la primera vez desde que esto empezó que estoy así. Ayer recibí información concisa del exterior, demasiada información para mi gusto.

Empezaremos por partes.

Gerard y Mikey vinieron a cenar. El primero es mecánico y el segundo recambista en el mismo taller. Son bastantes trabajadores en la empresa donde trabajan y ya han llegado los casos de infección.

Uno de los compañeros de Gerard, ha faltado al trabajo. Como tienen buena relación lo ha llamado por teléfono, le dice que su mujer fue atacada por un yonki anoche cuando volvía del trabajo y le mordió en una mano. Están en la carpa del hospital y cada vez está peor, su decaída va por horas. La tienen en observación y no se la dejan ver.

Después, el repartidor de material para los talleres que va en ciclomotor tuvo un accidente. Al llegar a un cruce, una furgoneta sin control lo golpeó y arrastró unos metros. La policía que estaba por allí cerca se paró a ayudarlos, el conductor de la furgoneta estaba desmayado encima del volante y pensaban que iba bebido. Aún respiraba.

Como es lógico, llamaron a una ambulancia y a la furgoneta de Atestados. Sacan al hombre y lo tumban en el suelo en posición fetal para que no se ahogue con su propia lengua. Al llegar los servicios médicos, se apresuran a meterlo en la camilla y después en la ambulancia de Emergencias Médicas.

Mientras el chico da los datos a los agentes para efectuar el Parte Amistoso, uno de los médicos sale de la ambulancia, que aún estaba allí, le dice al policía que no han podido hacer nada y que el hombre ha dejado de respirar ,ha muerto.

El agente le devuelve los documentos al chico y le dice que por favor le acompañen al hospital para acabar el papeleo. El ciclomotor funcionaba y el chico como es nuevo no quería problemas con la empresa y después de avisarla por teléfono, sigue al convoy.

A los diez minutos de partir, ve como dentro de la ambulancia hay movimiento. Se encienden las luces de freno y se apea a un lado. Los policías extrañados hacen lo mismo. En la ambulancia se ven sacudidas fuertes y un gran salpicón de sangre ensucia el cristal  del portón trasero por dentro.

Los policías se acercan a la puerta del vehículo sanitario sin sacar las pistolas reglamentarias. Error. Cuando abren, el tipo que conducía la furgoneta del accidente se abalanza sobre uno de los agentes mientras el conductor de la ambulancia corre en sentido contrario a los altercados.

El segundo agente propina patadas en la espalda del atacante con la intención de ayudar a su compañero. El tipo está enloquecido mordiendo al agente, mientras éste se defiende como puede y grita con impotencia. El chico, está en el ciclomotor con la boca abierta sin dar crédito a lo que ve.

Ahora el agente que intenta ayudar a su compañero saca la porra y golpea sin cesar. Pero el “paciente” está como loco, es como un perro rabioso, hasta que no lo mate, no parará. La muchedumbre se agolpa alrededor por el estruendo que está montándose en una de las calles más transitadas de la ciudad.

Al fin el atacante suelta a su víctima como si fuera un muñeco de trapo, entre un charco enorme de sangre. Al levantar la mirada, sus ojos blancos sin vida se posan sobre el gentío, abre la boca negra y amenaza con un gruñido sordo, mientras ladea la cabeza furioso. Su cuello y manos están tensas, el agente lo patea para reducirlo. Pero él no está por la labor.

Se ha lanzado contra el agente. Su fiereza es increíble, mientras la muchedumbre le propina golpes a los que él no le hace ni caso. El chico enciende su ciclomotor y se va corriendo. Ya tiene bastante por hoy.

Gerard y Mikey están realmente preocupados. Vieron a ese chaval atacado de los nervios, está en casa de baja por el shock que le causó ese espectáculo.

La información general no habla de que los muertos se levanten, pero ese chico dijo que aquel sí que lo estaba, él lo vio. Además su piel pálida lo delataba.

Un virus como la rabia, te puede hacer agresivo, pero… ¿cómo matas a un muerto?

En el orfanato no les vi ninguna debilidad, puede que no sean tan rápidos como cuando estaban vivos, pero en cambio son muy fieros y no parecen tenerle miedo a nada, lo que les da una ventaja enorme.

Los chicos cogieron comida como para un regimiento y la hemos metido en los congeladores, es lo que suelen hacer, ya que no les gusta ir a comprar a menudo. A Jared y a mí no nos gusta esta situación. Yo no puedo salir de aquí y después de lo que vieron Shannon y Tomo ellos no quieren hacerlo tampoco.

Cuando fueron a la ciudad a buscar provisiones, empezaron a ver tensión en el ambiente. La gente no paraba de hablar del hospital de campaña para los infectados. Corren muchos rumores y es extraño que se le esté dando tanta cobertura mediática.

Dicen que los nervios ,de momento, solo son habladurías y rumores. La ciudad sigue en una normalidad rutinaria.

En cambio no se puede decir lo mismo de la zona del hospital. Las carpas del exterior son un entrar y salir continuo, ambulancias, furgonetas del Departamento de Control de Enfermedades o DCE, médicos caminando arriba y abajo, etc… Un caos.

No se ven situaciones hostiles como el ya famoso ataque en directo en televisión, o no los hay o los esconden muy bien.

Al ver el panorama, ya que no les quedaba muy lejos del centro comercial, fueron a ver como estaba el polideportivo. Aquí la historia es bien diferente. Han cortado las calles de alrededor, incluso una urbanización que está al lado, dicen los chicos que por allí se aparca muy mal y puede que sea por eso. El edificio parece bastante tranquilo y está bastante vigilado. Las ambulancias se pueden contar por docenas y no paran de venir más.

Jared dice, que cuando tengamos un rato iremos a investigar. Me parece lo más correcto. 

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